CONSERVAR
Conservar las plantas
La diversidad vegetal está amenazada. Conservarla es proteger las especies, sus genes, sus ecosistemas — y los saberes que las acompañan.
La diversidad vegetal está amenazada. Sin embargo, las plantas han innovado durante millones de años para aportar soluciones — a la salud, a la naturaleza, al medio ambiente. Dejar desaparecer especies y sus interacciones reduce nuestra capacidad de responder a nuestro bienestar y al de la naturaleza. La falta de conocimiento sobre las plantas y su importancia provoca la deforestación, la incapacidad de enfrentar el cambio climático y la destrucción de los hábitats. Es hora de reaprender — de lo contrario, la pérdida se agrava de generación en generación. Conservar no es un solo gesto: ocurre en varios niveles, de la especie al gen y al ecosistema.
NIVEL 1
Conservación de especies
Primero, identificar y proteger la especie — donde vive (in situ: reservas, áreas protegidas) y fuera de su medio (ex situ: jardines botánicos, colecciones vivas). Mira esta flor: Meriana brevipedunculata, endémica estricta de Haití, que ha innovado a lo largo de millones de años. Hoy está en peligro crítico (Lista Roja de la UICN). Su importancia, su valor, su papel en la naturaleza — todavía no los conocemos. Por eso justamente hay que conservarla: no solo protegemos una planta, sino una respuesta posible que aún no hemos comprendido.
NIVEL 2
Conservación genética
Más allá de la especie, hay que preservar su diversidad genética. Cada medio donde crece una planta la empuja a adaptarse y a producir genes — y moléculas — diferentes. Esta diversidad genética es una biblioteca de información: ayuda a comprender los ecosistemas y contiene moléculas únicas. Perderla es perder soluciones que aún no hemos leído. Bancos de semillas, colecciones y duplicación de poblaciones aseguran este patrimonio.
NIVEL 3
Conservación de ecosistemas
Cada ecosistema moldea adaptaciones diferentes: las plantas terrestres, desérticas o acuáticas no desarrollan las mismas capacidades. Conservar las plantas de cada ecosistema — con su suelo, su agua, sus polinizadores y sus vecinas — es fundamental: protege toda la red de la vida y la diversidad de respuestas que contiene.
ACTUAR
Restauración ecológica
Reparar lo que se ha degradado: reforestar, reintroducir especies, reconstruir hábitats funcionales. La restauración devuelve un futuro a los medios dañados.
INSTITUCIONES
Jardines botánicos
Verdaderas arcas de la biodiversidad: conservan, estudian, educan y reconectan a las personas con las plantas. Comprender, crear y gestionar un jardín botánico es una gran palanca de conservación.
Saber más
LAS PERSONAS
Formar conservacionistas e instituciones
La conservación necesita personas formadas e instituciones sólidas. Botapreneurs forma, conecta y equipa a quienes protegen las plantas.
Saber másConviértete en actor de la conservación
Aprende, únete a la comunidad y ayuda a proteger la diversidad vegetal.